DERECHO CORPORATIVO

La familia es considerada como la institución más importante en una sociedad, ya que en ella se forja la personalidad de sus integrantes; y es una unidad básica de organización social. 

Entendemos por empresa familiar aquel negocio cuya propiedad pertenece, total o mayormente, a los miembros de una misma familia. Las empresas de este tipo, han sido predominantes en el mundo. Es importante señalar que en este tema, el concepto “familiar” se extiende más allá de la consanguinidad y aplica también a los cónyuges.

La lealtad, el compromiso y la dedicación al negocio son mucho más profundos y se encuentran más arraigados en la empresa familiar que en la empresa tradicional. Esta realidad, por sí sola, éstos factores deberían darle a este tipo de negocios un éxito rotundo y desde luego, permanencia. Sin embargo, no es así.

Las empresas familiares casi siempre empiezan siendo pequeñas y van creciendo con el paso de los años. En México existen muchas empresas familiares muy destacadas como por ejemplo: Bimbo y Comex. 

Existen tres elementos fundamentales que intervienen en una empresa familiar, y que para lograr la trascendencia de la misma, deben tenerse en cuenta: la propiedad, el control y la dirección.

La mayoría de las empresas familiares que no sobreviven al proceso de transición generacional, ya que presentan una deficiente profesionalización de su gobierno y de su administración. Asimismo, la gran mayoría de las empresas familiares no disponen de acuerdos escritos que regulen aspectos tan importantes como la protección de su patrimonio. 

La falta de institucionalización obedece en gran medida a la ausencia de acuerdos y convenios familiares que garanticen la continuidad de las empresas; la implementación de un gobierno corporativo o de un esquema de relevo generacional, son esquemas que sólo el 10% de las empresas tiene. La principal consecuencia de esta falta de organización es que sólo dos de cada seis empresas familiares sobreviven a la primera generación y sólo una logra llegar a tercera.  

Si la empresa familiar cuenta con tantos atributos positivos, ¿por qué tan sólo 1 de cada 3 empresas logran pasar exitosamente a la siguiente generación?

La empresa familiar, por su naturaleza, presenta ciertos retos y particularidades que le son inherentes, como son: saber separar las relaciones familiares, de las relaciones comerciales o de negocios; cómo realizar los cambios generacionales de manera objetiva y sana; la planeación para la institucionalización y trascendencia de la empresa.

Es necesario para constituir una sociedad, no sólo un conocimiento personal y directo del mercado, sino también un análisis de los competidores, clientes y proveedores con la finalidad de determinar una planeación para lograr una permanencia y visión a futuro.

También resulta sumamente importante, que exista total transparencia en el manejo económico que se tenga de la sociedad, se deben establecer metas claras y objetivas, para la distribución adecuada de las contraprestaciones, utilidades y/o bienes. 

Por todo lo anterior, se debe tener una excelente asesoría jurídica a modo de prevenir los futuros problemas que se puedan presentar con los trabajadores, clientes, proveedores, Secretaría de Hacienda, el Instituto Mexicano del Seguro Social o incluso entre los mismos socios. Es de vital importancia proteger el patrimonio, entendiendo como éste todos los bienes tangibles o intangibles de la sociedad mediante documentos. 

La documentación de cada paso que de la sociedad y que involucre los activos de la misma da garantía y seguridad a futuro. Es esta cultura de planeación de riesgos la que nos evita problemas, ya que nunca se sabe lo que pudiera pasar el día de mañana, por lo que se deben prever la mayor cantidad de situaciones posibles para no sufrir después un escenario de problemas judiciales derivados de un mal manejo de la empresa. 

Nuhad Ponce Kuri
Ibáñez Parkman Abogados